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jueves, 14 de agosto de 2025

El demonio Astaroth

Astaroth es, en demonología, el Gran Duque del Infierno y uno de los demonios más importantes. Según grimorios antiguos como el Grimorium Verum y el Gran Grimorio, Astaroth junto a Lucifer y Belcebú forman la Trinidad Impía, que constituye la más alta jerarquía del Infierno. Aquí conocemos más sobre este demonio.

Astarté

El nombre de Astaroth está vinculado de cerca con el de la diosa mesopotámica de la fertilidad, Astarté. Ambos nombres son muy similares. En los textos bíblicos, Astarté es llamada «Ashtoreth», y se utiliza varias veces el plural «Ashtaroth», que suena casi idéntico a Astaroth. El significado del plural no está claro, pero se especula que era una manera de denominar, en general, a todos los templos y estatuas de Astarté, a todos los aspectos de la diosa, o a todas las diosas paganas genéricamente.

Por la similitud de nombres, hay quienes consideran que Astaroth y Astarté son el mismo demonio. Sin embargo, en demonología, Astarté (o Astartea) es generalmente considerada una figura independiente, consorte de Astaroth. Preside los placeres del amor y de la noche, y se la describe con cabeza de ternera y tres cuernos en forma de media luna.
Astaroth en el Libro de Abramelín

Una de las menciones más antiguas del nombre Astaroth procede del Libro de Abramelín, y desde entonces aparece en la mayor parte de los grimorios ocultistas de los siglos posteriores. No se sabe a ciencia cierta en qué año este libro fue escrito. Supuestamente se escribió cerca de 1458, pero los manuscritos más antiguos de los que se tiene conocimiento son de 1608.

Astaroth es mencionado específicamente en el Libro de Abramelin en un listado de demonios que es posible invocar. Figuran, en una primera categoría, los cuatro Reyes: Lucifer, Leviatán, Satán y Belial. Luego, los ocho Duques: Astaroth, Magoth, Asmodi, Belcebú, Oriens, Paymon, Ariton y Amaymon. Finalmente, pueden encontrarse varias listas de sirvientes de estos demonios principales. 35 aparecen nombrados como sirvientes de Astaroth, y 53 más como sirvientes de Astaroth y Asmodeo.

Astaroth en el Pseudomonarchia Daemonum

Otra mención digna de interés es la del Pseudomonarchia Daemonum de Johann Weyer. El texto es un apéndice de su obra De praestigiis daemonum (1577) y consiste en una lista de demonios, junto a las horas y días más apropiados para rendirles culto. De Astaroth se dice que es un gran y fuerte duque, en la forma de un ángel nefasto, sentado sobre un dragón infernal, y sosteniendo en su mano derecha una víbora.

También se dice que responde realmente acerca de asuntos sobre el presente, pasado y futuro, y sobre toda clase de secretos. Habla voluntariamente sobre el creador de espíritus, sobre la caída de éstos, y acerca de cómo él mismo pecó y cayó. Está muy educado en ciencias liberales, y comanda cuarenta legiones. En el mismo texto se recomienda a los exorcistas no acercársele, debido al hedor de su aliento. Para protegerse, el conjurador debe utilizar un anillo mágico de plata y sostenerlo delante de su nariz.
Astaroth en el Diccionario Infernal

En el famoso Diccionario Infernal (1818) de Jacques Collin de Plancy, la descripción de Astaroth es muy similar, con algunos añadidos:

    Gran duque muy poderoso en los infiernos, que tiene una figura de un ángel muy feo, y se muestra galopando sobre un dragón infernal, teniendo en la mano derecha una víbora. Algunos mágicos dicen que preside al Occidente, que procura la amistad de los grandes señores y que es menester evocarle el miércoles. Los Sidonianos, los filisteos y algunas sectas de los judíos le adoraron.

    Es, según dicen, gran tesorero de los infiernos y da buenos consejos cuando se ponen a su dictamen leyes nuevas. Viterio nos dice que sabe lo pasado, lo presente y lo venidero, que responde voluntariamente a las preguntas que se le hacen sobre las cosas más secretas, y que es muy fácil hacerle hablar sobre la creación, las faltas y la caída de los ángeles, de quienes sabe muy bien toda la historia; pero sostiene que ha sido castigado injustamente.

    Enseña a fondo las artes liberales y manda cuarenta legiones, pero aquel que le mande venir debe procurar que no se acerque demasiado a causa de su insoportable hedor, por cuyo motivo debe llevarse bajo las narices un anillo mágico de plata, que es un preservativo contra los fétidos olores de los demonios. Astarot además ha figurado en muchos procesos.

Pero por supuesto, lo que más se ha difundido del Diccionario Infernal en relación a Astaroth es la ilustración que acompaña al texto, la representación de Astaroth más conocida. Allí vemos al demonio en forma humana, con alas emplumadas y una corona en su cabeza. Está montado sobre una bestia con alas de murciélago y cola de serpiente.

El sigilo de Astaroth

La Llave menor de Salomón (Lemegeton Clavicula Salomonis) es un famoso grimorio del siglo XVII que contiene 72 sigilos de demonios, entre ellos el de Astaroth, que vemos a continuación.

Los sigilos son símbolos utilizados en magia ritual. Constituyen el «nombre verdadero» de un ángel o demonio y, según varias tradiciones mágicas, es necesario utilizarlo para invocar a la entidad correspondiente. En el Lemegeton Clavicula Salomonis, además de proveerse el sigilo, hay una descripción de este demonio y se indica que el mejor momento para invocarlo es los miércoles entre las 10 y 11 pm.

Invocación a Astaroth

Astaroth es uno de los demonios más nombrados en el Manual de Múnich de Magia Demoníaca, un famoso grimorio del siglo XV que contiene rituales y hechizos para obtener toda clase de favores y poderes sobrenaturales. En general es nombrado junto a otros demonios, en los rituales de adivinación.

La firma de Astaroth

Una historia curiosa involucrando a Astaroth es la de las posesiones de Loundun, un célebre juicio que se hizo por brujería en Loundun, Francia, en 1634. Todo comenzó cuando monjas de un convento en esa localidad denunciaron haber sido poseídas por demonios, lo que condujo a una investigación por parte de la Iglesia Católica. En el juicio resultante, un sacerdote llamado Urban Grandier fue acusado de haber invocado a los espíritus malignos, declarado culpable, torturado y quemado en la hoguera.

Como parte de la evidencia contra Grandier, se utilizó el manuscrito de un supuesto pacto con el Diablo, firmado por Grandier y varios demonios, entre ellos Astaroth. En el texto, Grandier promete su alma a cambio de «el amor de las mujeres, la flor de las vírgenes, el respeto de monarcas, honores, lujurias y poderes». Abajo podemos ver la página con las firmas de Lucifer, Belcebú, Satán, Astaroth, Leviatán, Elimi y Baal Berit. La firma de Astaroth es la primera de la segunda fila.

jueves, 17 de abril de 2025

Lucifer, el ángel caído

Lucifer fue el primero y el líder de los ángeles que se rebelaron ante Dios, y es uno de los siete Príncipes del Infierno.

Se suele decir que es uno de los muchos nombres del Diablo, pero pocos saben más que eso. Lucifer es uno de los demonios superiores o Príncipes del Infierno, e integrante de la Trinidad Impía. Aquí conoceremos más sobre este demonio, el primero de los ángeles caídos.

El nombre de Lucifer

El nombre Lucifer proviene del latín lux (luz) y fero (portar), por lo que se suele decir que el significado del nombre es «portador de luz». El nombre se origina y se ha popularizado a partir de las versiones en latín de la Biblia. La expresión original en hebreo es הֵילֵל בֶּן-שָׁחַר, que significa «el luminoso, hijo de la mañana», y aunque tiene cierta ambiguedad, ha sido entendida como una referencia al «lucero del alba», término popular para referirse al planeta Venus cuando es visible por la mañana.

En la mitología cristiana, Lucifer era el ángel más brillante, quien se rebeló contra Dios y fue expulsado del paraíso para convertirse en Satán o Satanás. Tanto Lucifer como Satán y varios otros suelen ser utilizados como nombres alternativos del Diablo. Pero el cristianismo siempre ha tendido a juntar a todos los demonios bajo el mismo mote de «Satán» sin diferenciarlos. En el Satanismo y la Demonología, Lucifer y Satán son demonios diferentes.

Lucifer en el Satanismo

En la Biblia Satánica de Anton LaVey, Lucifer es uno de los cuatro príncipes del Infierno, junto a Satán, Leviatán y Belial. En particular, es el príncipe del Este, el amo del Aire. Es descripto como el portador de luz, el lucero del alba, intelectualismo e iluminación. La clasificación de este demonio como uno de los cuatro príncipes del Infierno tiene su origen en un grimorio antiguo, El Libro de la Magia Sagrada de Abramelín el Mago (1458).

Como integrante de la Trinidad Impía y según el Grimorium Verum, Lucifer domina en Oriente, en Europa y Asia, mientras que Belcebú y Astaroth dominan en África y América respectivamente. El Libro de los Espíritus (Livre des Esperitz), un grimorio francés del siglo XV o XVI, señala que los tres gobernantes principales del Infierno son, en cambio, Lucifer, Belcebú y Satán.

Si bien como vemos existen diferencias en la jerarquía de Lucifer dependiendo de qué grimorio se consulte, ninguno duda en considerarlo uno de los espíritus superiores, y el líder de los ángeles caídos que se rebelaron ante Dios. De allí que su jerarquía sea elevada también en el Infierno.

Algunas clasificaciones de demonios asocian a cada uno de los príncipes del Infierno a los 7 Pecados Capitales. Tanto en la obra La Linterna de Luz (1409) como en la jerarquía de demonios de Peter Binsfeld se identifica a Lucifer con el orgullo o vanidad.

Su apariencia

A Lucifer suele describírselo y representárselo como un niño o joven muy bello, con la habilidad de cambiar su apariencia, como todos los demonios. Por ejemplo, en el Grimorium Verum se le describe como un muchacho que, cuando está enojado, se vuelve de color rojo y «no hay nada más monstruoso».

La descripción en el Diccionario Infernal (1818) de Collin de Plancy es similar, y probablemente tomada del Grimorium Verum. Allí se dice que aparece bajo la figura de un niño muy hermoso, y que cuando está enojado tiene encendido el rostro y se vuelve monstruoso. Este es el texto completo de la entrada, traducido del francés al español:

Lucifer, nombre del espíritu que preside en el oriente, según la opinión de los magos. Lucifer era evocado los lunes, en un círculo en cuyo centro estaba su nombre. Se conformaba con un ratón como pago por sus favores. A menudo se le confunde con el rey del infierno, y, según algunos demonomaníacos, es superior a Satanás. Se dice que a veces es bromista, y que uno de sus trucos es quitar las escobas en las que las brujas van al aquelarre y golpearles con ellas las espaldas; esto fue atestiguado por las brujas de Moira, en Suecia, en 1672. Las mismas brujas afirmaron haber visto en el aquelarre al mismo Lucifer vestido con un traje gris, medias azules y calzones rojos adornados con cintas. Lucifer gobierna a los europeos y asiáticos. Aparece bajo la forma y figura del niño más hermoso. Cuando está enojado, su rostro se enciende en llamas, pero no se muestra nada monstruoso. Según algunos demonógrafos, es el gran juez del infierno. Se le invoca primero en las letanías del aquelarre.

Es particularmente evocativa la descripción que hace Éliphas Lévi en su obra Dogma y Ritual de Alta Magia (1854):

El Lucifer de la Cábala no es un ángel maldito y fulminado, es el ángel que ilumina y que regenera quemando; es para los ángeles de la paz como el cometa es para las tranquilas estrellas de las constelaciones de primavera. (…) La inteligencia, que Dios había vertido en el soplo de su boca, como una estrella desprendida del sol, tomó la forma de un ángel espléndido y el cielo lo saludó con el nombre de Lucifer.

Existen toda clase de representaciones de Lucifer tanto en la pintura como en la escultura, siempre bajo la forma de un bello ángel caído.

El Sigilo de Lucifer

El Sigilo de Lucifer puede encontrarse en el Grimorium Verum, donde aparece acompañado por sus tres sellos, como se puede ver a continuación. Muchos satanistas confunden al Sigilo de Lucifer con el tercero de los sellos, pero el verdadero sigilo es el primero, que está rodeado por un círculo.

Según el Grimorium Verum, Lucifer tiene dos demonios inferiores bajo su mando, Satanachia y Agalierap.

Los Pactos con Lucifer

Existen grimorios que describen los pasos para pactar con Lucifer. El más conocido es el Grimorium Verum, donde como mencionáramos aparecen el Sigilo de Lucifer y sus tres sellos. Según este libro, estos símbolos deben ser usados en el ritual para invocar primero al espíritu Scirlin, quien luego llamará al demonio con el que se desea pactar, ya sea Lucifer, Belcebú o Astaroth. De acuerdo al Grimorium Verum, el sello de Lucifer debe estar dibujado sobre un pergamino con la sangre del pactante. El grimorio provee instrucciones detalladas acerca de cómo crear y consagrar los instrumentos a usar en el ritual, y cómo realizar la invocación y despedida del demonio.

Otro grimorio que describe una manera de invocar y pactar con Lucifer, mucho menos conocido, es un manuscrito específico de la Llave de Salomón (Clavicula Salomonis) de 1834. Además del contenido «normal», incluye al final una invocación a Lucifer. Sin embargo, las instrucciones llevan una advertencia: Lucifer es un Espíritu Superior, y sólo puede ser llamado por un Maestro en el Arte.

Luciferianismo

El Luciferianismo es cualquier culto o creencia en torno a la figura de Lucifer. A diferencia del Satanismo, que se suele enfocar en los aspectos más oscuros y primales de la naturaleza humana, en el Luciferianismo se suele ver a Lucifer como una figura que brinda iluminación a través del conocimiento y progreso humano, y a veces incluso como el verdadero Dios, en oposición a Yaveh. Algunos valores de esta filosofía, como la independencia de pensamiento y el individualismo, coinciden con los del Satanismo.

Al igual que el Satanismo, el Luciferianismo se encuadra dentro de las religiones o tradiciones del Camino de la Mano Izquierda. Pero en comparación con el Satanismo, tiene muchos menos adeptos a nivel global. La organización luciferiana más conocida es probablemente Great Church of Lucifer (GCOL), que fue fundada en Estados Unidos en 2014 por Michael W. Ford, y hoy en día ya no se encuentra en actividad.